He vuelto a ver Los Ángeles de Charlie 2 Los Ángeles de Charlie: Al límite y me he quedado ojiplático; ¿cómo es posible que esta película, de la que salí asqueado del cine en 2003, SEA TAN REMATADAMENTE BUENA EN 2019? Mucho se lo van a tener que currar Elizabeth Banks y la princesa de Aladdin para que el reboot les quede mejor. Más divertido y loco ya os digo yo que no les quedará, y os cuento por qué:

> La película es una estupidez muy grande hecha con la mayor voluntad de entretener. Y yo, esta voluntad, la encuentro super refrescante. No busquéis historia, esto es una acumulación de videoclips sin conexión alguna… y esto es lo bueno. El ínclito McG sabe que el argumento (no sé qué de unos anillos robados que contienen información confidencial) no es más que una excusa para ver a las tres protagonistas dando unas patadas que lo flipas. Y de esto hay a raudales. Estos eran los años del wire-fu, de los movimientos absolutamente ridículos e imposibles para el ser humano mostrados a cámara lenta y con veneración absoluta, y es una gozada ver a Demi Moore y Cameron Díaz VOLANDO por pleno Hollywood (¡en el estreno de una peli de acción de Joey Tribbiani!) y dándose más leches que una cinta de Jackie Chan.

> Bernie Mac, el cómico tristemente fallecido, hace gala de todo su CARISMAZO. Yo me he reído un montón con su papel de Jimmy Bosley (hermano del Bosley de la primera parte, Bill Murray), enlace entre el misterioso Charlie y sus «ángeles», que no se entera de nada y que, cuando hace algo bien, es de pura chiripa. Además el tío le da un buen rollo a todas sus escenas que mola mucho (esto se mantiene en toda la película: es un chutazo de alegría y jovialidad casi en cada escena; ejemplo: las tres chicas haciendo una mudanza y, de repente, se ponen a bailar una coreografía «improvisada» al ritmo de Can’t Touch This de MC Hammer… ¿por qué? ¡Porque sí, porque mola!).
> Hablando del reparto del film, os diré algo: pillad libreta y boli porque aquí vais a ver un desfile interminable de caras conocidas. Desde las gemelas Olsen (en un muy simpático cameo) hasta un adolescentísimo Shia LaBeouf, pasando por Carrie Fisher (DEP), Bruce Willis, Crispin Glover (en la peli está MÍTICO), un par de Ángeles originales, la mismísima Pink (que le pone canción a la peli), Melissa McCarthy (pestañea y te la perderás) o ese Justin Theorux bordando su papel de macarra irlandés, excesivísimo, consciente de la película donde está. Las protagonistas están DELICIOSAS: encantadoras, dándolo todo en las secuencias de acción, defendiendo el producto con ganas y orgullo. Aprovecho para reivindicar a Lucy Liu, que no salía tanto en los pósters y las promos como Drew y Cameron pero que está igual o mejor que ellas. El sentimiento de sisterhood entre las tres funciona a la perfección. Quiero creerme que su camaradería en las tomas falsas es de verdad, que realmente congeniaron.
> Si la película funciona por acumulación (tal desborde de persecuciones locas, movimientos fantásticos y famosetes saludando a cámara te acaba atrapando), lo mismo digo de su banda sonora: hay tropecientas canciones conocidas que no tienen nada en común entre sí pero que te tienen toda la peli moviendo los pies. Aquí lo mismo suena el score de El cabo del miedo (que acompaña a Justin Theroux) que un tema de David Bowie, Madonna o Bon Jovi (previa llamada de Drew Barrymore a Jon Bon Jovi pidiéndole que se la dejara usar). No sé lo que costó hacer la peli, pero el 50% del presupuesto se iría en pagar los derechos de las canciones.

Más remembers que nos hemos marcado en Brenda Forever:

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