Daniel Lorenzo, al que debéis seguir sí o sí en Twitter (@Danipaquitof), acaba de publicar el libro ¡Más fuerte, muchachos! El cine de Bud Spencer & Terence Hill (Applehead Team). Aunque a mí me pilló muy pequeño, recuerdo que mi padre SE PARTÍA viendo aquellas películas ricas en trompazos protagonizadas por este dúo cómico (al que él llamaba los nuevos El Gordo y El Flaco, como si fueran un reboot de los míticos Stan Laurel y Oliver Hardy). Hemos hablado con Daniel para que nos hable sobre su libro, el cine de esta recordada pareja y, por supuesto, de sus inquietudes teenagers (que si no no seríamos Brenda Forever):

Brenda Forever: – Cada vez es más amplia la oferta de libros centrados en series y películas y cada vez hay menos áreas, por muy frikis que sean, desatendidas… pero lo de sacar un libro de Bud Spencer y Terence Hill me parece una propuesta super-original. ¿Te lo propuso la editorial o es un proyecto tuyo? ¿Por qué un libro sobre ellos?
Daniel Lorenzo: – Pues un poco mitad y mitad. Cuando escribía para la página web Cinéfagos (q.e.p.d.) terminé publicando una serie de artículos sobre cine popular no demasiado bien aceptado por la crítica. Así vieron la luz estudios muy someros sobre las películas protagonizadas por Martes y Trece o Chiquito de la Calzada. Con el tiempo terminé poniéndome como objetivo redactar uno sobre las 18 películas conjuntas de Spencer y Hill.
El caso es que cuando empecé a documentarme me di cuenta de que no había casi nada escrito en castellano sobre este cine. Toda la información que quieras en inglés, italiano o alemán, pero ningún estudio serio en español. Fue entonces cuando me puse en contacto con la gente de Applehead para ofrecerles publicar un libro al respecto, pero en ese primer acercamiento aquello no prosperó. Un par de años después ellos decidieron recuperar el proyecto y tuve la suerte de que decidieron ofrecerme el timón.
– A mí me pillaron un poco pequeño pero mi padre se lo pasaba pipa con ellos y recuerdo varias visitas al videoclub Gadovi de Moratalaz en busca de sus películas, ¿podríamos decir que existía todo un fandom montado alrededor de Bud Spencer y Terence Hill aunque no estuviera tan medido como lo está hoy en día estas cosas?
– Desde luego que existía un fandom. De verdad que no somos conscientes del dinero que hicieron estas películas en sus estrenos en cines. Le llamaban Trinidad se estrenó el mismo año que El padrino y vendió más entradas. Por poner un ejemplo reciente, Vengadores Endgame, la película más taquillera de la historia y todo lo que tú quieras, vendió en España medio millón de entradas menos que Trinidad. Y en una España que tenía diez millones de habitantes menos que la de ahora.

El caso es que cuando, en los 80 Televisión Española y, sobre todo, en los primeros 90, Telecinco, recuperó esas películas, muchos de esos espectadores empezaron a verlas con sus hijos, por lo que su disfrute tiene ese punto intergeneracional del que hablas. Todos las asociamos a nuestros padres, como una ceremonia familiar.
– A todo esto… creo que tienes dos añitos menos que yo, ¿cómo te viene el vicio de Bud Spencer y Terence Hill? ¿Influencia de tu padre o los descubriste tú solito?
– Uno de mis primeros recuerdos en el colegio, y estamos hablando del parvulario, es el de jugar a rememorar la pelea final de …Y si no, nos enfadamos, que la habían puesto el día anterior en TVE y como de aquellas había solo tres canales para elegir la habíamos visto todos en clase. Al final era un cine muy popular que uno asocia a la infancia, a la familia y a los amigos. Que viniera algún compañero del colegio a casa y dejar de jugar al Shinobi para ponernos Estoy con los hipopótamos, por ejemplo.
– Recuerdo fuertemente Banana Joe por su pegadiza canción, ¿lo he soñado o realmente tenía una canción hecha para la película?
– No, no… desde luego que no la has soñado. Era una maravillosa canción compuesta por los Oliver Onions, que era el nombre artístico de los hermanos De Angelis, que fueron los autores de las canciones y la música de gran parte de las películas de Spencer y Hill. Suya es también Dunne Buggy, la canción de …Y si no, nos enfadamos, la más famosa de toda su filmografía. Pero es que cada película de Spencer y Hill tenía un temazo detrás. Como curiosidad, cabe señalar que Oliver Onions son los autores de las canciones de La vuelta al mundo de Willy Fogg, Dartacan y los tres mosqueperros o Doraemon, por mencionar algunas de sus muchas canciones que alegraron la infancia de muchas generaciones.

–¿Cuál es su mejor película y cuál es tu película favorita de la pareja? Si tengo que entender “la fórmula” de sus películas, ¿cuál tengo que ver?
… Y si no, nos enfadamos es, probablemente, la más divertida de sus películas, y la que mejor condensa el secreto de su éxito. Yo sería la que sin duda recomendaría ver en primer lugar a quien quisiera acercarse a su filmografía. Es una comedia brillante, genuinamente divertida. Probablemente Le llamaban Trinidad, su éxito más sonado, sea considerada su mejor película. Fue una propuesta que popularizó el western cómico y que dio cinco años más de vida a un género que en 1970 ya estaba muerto como era el spaghetti western.
Mi favorita es …Y si no, nos enfadamos. Es su propuesta más redonda. Pero por no repetir, creo que Dos supersuperesbirros y Dos súper dos son otras dos comedias ejemplares, rodadas ya en los estertores de su carrera conjunta, con la fórmula ya muy ajustada y con una química entre ellos que se escapaba de la pantalla.

–¿Cuál dirías que es el secreto de su éxito? ¿Por qué conectaron tan a lo bestia con los espectadores?
– Pues es complicado de determinar. Era un momento en el que el cine de peleas funcionaba bien, ahí tenemos el éxito de Bruce Lee, por ejemplo, o, en televisión, de las peleas cómicas del Batman de Adam West. Ellos formaban una pareja cómica muy canónica, de contraste: el gordo y el flaco, el feo y el guapo, el moreno y el rubio, el barbudo y el lampiño, el liante y el liado… y había mucha química entre ellos. Spencer presumía de que jamás habían discutido por nada, y esto no es tan fácil de encontrar en el mundo del espectáculo. Como era fácil trabajar con ellos, trabajaban mucho. A los niños les encantaban y los padres sabían que aquello era muy blanco, una vez establecida la fórmula jamás hubo violencia sucia o algo de sangre en sus películas.
Algo que, a mayores, analizamos en el libro es que siempre supieron sumarse a las modas comerciales del momento: el péplum en los 50, el spaghetti en los 60… incluso en sus películas más genéricas hay guiños a las corrientes comerciales de cada momento.
–¿Cómo es posible que traspasaran fronteras cuando el mundo no era aún “global”?
– En Italia siempre funcionaron bien. 10 de las cien películas más taquilleras de la historia del cine italiano estuvieron protagonizadas por ellos. La relación con España vino del rodaje de muchas de sus películas aquí, aunque, curiosamente, ni un solo plano de las dos películas de Trinidad se rodó en España. Pero también es cierto que aquí se rodó mucho cine que no acabó de funcionar en taquilla.
Su relación con Alemania vino porque pudo venderse que Hill era un actor alemán por haber pasado en Sajonia gran parte de su infancia. Además, Alemania es un mercado en el que siempre han funcionado muy bien los westerns. El primer western europeo se rodó allí y antes que el spaghetti western existió el chucrut western, el western de producción alemana. Curiosamente, intentaron en muchas ocasiones, de forma conjunta y Terence Hill incluso por separado, dar el salto al mercado americano y aquello nunca terminó de funcionar.

– ¿Funcionaría este tipo de cine hoy en día? ¿Podríamos encontrar algún equivalente?
– Sí, yo creo que ese cine perdura, en cierto modo, aunque adaptado a los tiempos. La buddy movie, o peli de colegas, moderna nace con Spencer y Hill. Y fue un género que fue uno de los sustentos del cine comercial de los 80 y 90. Estoy convencido de que Shane Black es conocedor de la filmografía de Spencer y Hill. Y Tarantino, por ejemplo, les ha homenajeado claramente en Death Proof o Django desencadenado. Bien es verdad que con el tiempo la buddy movie ha perdido presencia en la cartelera, peo es que en la actualidad comercialmente casi que solo funcionan remakes, secuelas y superhéroes.
– Un productor te da un fajo de billetes y la posibilidad de que elijas a dos actores de hoy en día para un reboot o secuela de la peli que quieras de la pareja, ¿te atreverías con alguna, qué actores propones… o mejor no cometer este sacrilegio?
Lo tengo clarísimo, y creo que ya se hizo en cierto modo cuando Shane Black eligió como protagonistas de su magnífica Dos buenos tipos a Russell Crowe y Ryan Gosling. Físicamente son lo más parecido que tenemos y su química y dinámica era muy similar.
– ¿Cómo es posible que Bud Spencer haya tenido esa vida tan loca, tan activísima, tan llena de anécdotas, hitos y vicisitudes?
– Cinco años de la vida de Bud Spencer, casi cualquier cinco años de su vida, tuvieron más experiencias que la vida de muchos de nosotros, simples mortales. Te aseguro que no sé cómo lo consiguió, pero no puedo alegrarme más por él. Porque puede que Bud fuera actor, nadador olímpico, político, doctor en derecho, escritor, cantante, campeón europeo de waterpolo y mil cosas más; lo que todo el mundo destaca, por encima de todo, es que era una bellísima persona. Nunca tuvo enemigos. Y eso es algo muy difícil de conseguir en este mundo.

– ¿Había piques entre ellos o Bud y Terence eran colegas?
– Jamás discutieron. Jamás se enfadaron. Y presumían de ello. Spencer dejó que Hill encabezara los créditos de todas sus películas conjuntas, porque decía que su compañero era el verdadero actor. Siempre que ambos estaban en Italia comían juntos al menos una vez al mes, incluso años después de tener proyectos conjuntos. Cuando en 1994 tuvieron un intento de revival con Y en Nochebuena… ¡Se armó el belén! algún publicista despistado intentó venderla usando idea de que el rodaje había sido un infierno porque ambos se odiaban. Nada más lejos de la realidad.
– En Brenda Forever amamos todo lo teenager, así que debemos preguntarte: ¿has estado enganchadísimo a una serie teen alguna vez en tu vida? Exigimos un SÍ y el nombre de dicha serie.
– ¡Qué va! Y ya me molesta, porque amo la cultura pop y las series teen son una parte importantísima de esta. Pero es que las series nunca han sido lo mío. Y las pocas que he consumido han sido procedimentales, mientras que las series teen normalmente suelen tener un hilo conductor y un desarrollo loquísimo. Sé que soy la vergüenza de Brenda Forever, pero Los problemas crecen o Salvados por la campana son lo más cercano a una serie teen que haya consumido habitualmente.
[Nota: Salvado… por la campana. Pero no admitiremos más errores, Daniel. Be very careful]
– ¿Dawson o Pacey?
– Ojalá entender una sola palabra de lo que me estás preguntando. Si Dawson tiene algo que ver con Dawson Crece y Pacey tiene algo que ver con Kevin Spacey (alguien también muy aficionado a todo lo teenager), me quedo con Dawson. Más que nada porque en este tipo de casos siempre es preferible creer a la víctima.
[Nota: Ha elegido Dawson. Esto es lo que computa.]
– ¿Momento favorito de Melrose Place? (en caso de no haber visto nunca la serie, puedes inventarte uno que sea explosivo y sexy y puede que haya ocurrido)
– Momento favorito no tengo, pero como aportación puedo decir que yo siempre la llamaba Me Place el Roce. Pero eso es porque yo siempre he sido un poco anormal.
– Para terminar, ¿podrías decirle a todos aquellos ILETRADOS que no conozcan a Bud Spencer y Terence Hill todo lo que descubrirán de ellos en tu libro?
– Pues que milagros tampoco hacemos, y que si han llegado a estas alturas de su triste vida sin saber nada de Spencer y Hill, poco podemos prometer. Gracias a este libro aprenderán todo lo que necesitan saber sobre este dúo. Y su vida así será menos miserable, probablemente. Pero, claro, estamos hablando de un tipo de gente… casos extremos. Yo les pediría que no robasen el libro, que lo comprasen. Y que intentaran hacer algo con sus vidas. Estudiar, cultivarse, hacer algún deporte. Que abandonaran la delincuencia. Y las drogas. Y, sobre todo, que se quieran y se respeten a ellos mismos. Pero va a estar difícil.
– ¡Muchas gracias, Daniel! ¡¡Que vendas como churros!!
– Muchas gracias a vosotros por abrirme las puertas de vuestra casa y darme la oportunidad de presentar el libro a vuestros lectores. He terminado faltando el respeto a algunos de ellos, si con eso no lo compran ya no sé qué más puedo hacer.

Recordad que esta editorial, Applehead, nos ha dado otras joyas como el libro de la saga Halloween escrito por Octavio López Sanjuán o el de la franquicia de Terminator (varios autores). Daos una vuelta por su web, toooodos los libros son ultrafreaks y megadocumentados; son de nuestro máximo interés (el de Michael Jackson en el cine y los videojuegos lo tengo comprado y a la espera de ponerme con él).

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