Física o Química El Reencuentro: Recap 1×01

Empecé a ver FoQ cuando la serie llevaba ya uno o puede que dos años en emisión. Y empecé a verla para «reírme de ella», en mi trabajo tenía que hablar de cosas de la tele y buscaba víctimas por todos los prime times, debía sacar frases, momentos y audios con los que la gente se echara unas risas. Sin embargo, pasados un par de episodios, empecé a descubrir que la cosa mutaba en ese agradable fenómeno conocido como «reírse con» y ya nunca más enfoqué mi labor de ver los episodios para «reírme de». Pasados unos cuantos episodios más, me dejé de pamplinas y de verla únicamente para tomar notas y apuntar audios y acepté la verdad del asunto: si estaba allí, delante de la tele para ver Antena 3 a las diez de la noche (antiguamente era la televisión, el propio aparato, el que dictaba a qué hora podías ver tú las cosas), era porque disfrutaba muchísimo. Física o Química se convirtió en una cita indispensable cada semana. La Yoli, Gorkita, Angy, Cabanazo, Ruth… aquellos personajes, tan reales, tan honestos, me dieron una nueva serie teenager que seguir como el auténtico fan de FoQ que siempre fui y no sé si tuve el valor de reconocer. Sus tramas, quizá más arriesgadas y libres que las de Compañeros, si acaso una actualización del concepto bajando el balón al césped, me atraparon de mala manera. Puede que lo que se perdiera en elegancia formal o credibilidad en las relaciones (algunas de FoQ me sonaban más falsillas) quizá se ganara en autenticidad y locurilla. Pero no voy a compararlas porque cada una es de su padre y de su madre y quiero a las dos a mi manera. Confieso que me despegué de la serie en la última o penúltima temporada, me enteré de lo de la muerte de Fer puede que a través de Vertele o Fórmula TV, no llegué hasta el final junto a ellos. Pero no podía perderme su regreso y aquí, desde Dublín, tantos años después y gracias a A3Premium, he podido ver el primer episodio. Me hubiese quemado por dentro habérmelo perdido. Y tengo que decir lo siguiente:

«Ciencias o Letras», la serie que originó el best-seller literario

Me ha encantado. Me parece que Carlos García Miranda, el guionista, ha hecho un trabajo habilísimo de nostalgia no invasiva y de emotividad bien entendida; administrándolo todo en su justa medida, manejando todos los elementos de la serie, tantos personajes, frases icónicas e historias de los propios actores y el rodaje de la serie original de una manera magistral. He visto (y leído, gracias Entertainment Weekly) muchos reencuentros televisivos y este me parece que está a la altura de los mejores. Orquestarlo todo alrededor de la boda de La Yoli me parece un movimiento maestro, la introducción de cada personaje está medidísima, la (re)introducción de Fer en la trama me parece divertidísima, muy propia de Física o Química, muy de la serie; el misterio en torno al prometido de la Yoli es ese culebronismo que necesitamos para seguir tirando del hilo y hasta me he reído con Olivia («que sigue siendo tan borde como siempre pero que nos aprobaba a todos en septiembre»; jajajajaja, grande, Gorkita). Reconozco que nunca fui el mayor fan de esta profesora del Zurbarán pero tengo que admitir que Ana Milán está soberbia en todas sus escenas. Voy a seguir este reencuentro que una emoción y pelillos erizados que no anticipaba antes de ponerme delante del portátil a la hora que yo podía verlo; los tiempos han cambiado pero… ¿y los chicos de FoQ? Seguiremos informando.

PD. Entiendo que no pusieran el temazo de Despistaos al principio porque llega luego en un momento cumbre del episodio (en versión más lenta, a tocar la patata) pero si no ponen la original antes de que acabe el revival me dará un siroco.

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