Mi última ruptura no fue ni una ruptura como tal porque nunca pasó nada con esa persona. Pues unas dos semanas sin salir de la cama salvo para mear, cagar, vomitar y darle de comer al gato. Dos semanas de la casa llena de mierda porque era incapaz de recoger lo más mínimo. Los platos y restos del fregadero ya estaban hasta creando su propio ecosistema como aquel episodio de Los Simpson. Y al final acabé yendo a terapia. ¿La Taylor Swift? Lo deja con Joe Alwyn tras seis años de relación y se marca una gira estratosférica donde lo da todo: que si canta, baila, salta, efectos especiales… MADRE MÍA EL DISCO QUE SE VIENE.
A mí me da una pereza tremenda tener que ponerme a escribir la historia de lo mío y eso que siempre me ha parecido que daría para una buena novela (al menos cuqui o entretenida) pero claro hay que darle un cierre es muy feo hacer una comedia romántica y decir: al final no acaban juntos y ella empieza a ir a terapia. ¿Original? Quizá, pero deprimente y no estamos para tener que aumentar las sesiones.
La Taylor sí que saca partido a sus rupturas, podríamos hacer un repaso a todas las canciones que se rumorean que van sobre algunos tipos que le partieron el corazón pero nos llevaría mucho tiempo. Y esto no es slushaming es que los tíos son unos capullos. Sí, hoy se vale generalizar.


Me pongo yo a sacarte gente que me ha rechazado y también me sale una carrera discográfica (aunque me falte el oído, la voz y el talento). Porque a veces, como ya he dicho, hay personas que no llegan a formar parte de una relación pero te joden igual. Otras te afectan menos pero también son historias que se merecen ser contadas.
La Taylor con sus himnos de corazones rotos ha ayudado a superar algunos traumas. Debo confesar que escuchando Labyrinth de Taylor Swift cuando estaba en lo más bajo y pensaba que me moría, avisté un poco de esperanza al escuchar: it only hurts this much right now. Porque no necesito que me digan que se me pasará porque hay veces que las cosas no se pasan. Se quedan ahí perennes, en lo más hondo de ti como una pequeña nubecita que va contigo siempre. Lo que cambia es el tamaño de esa nube. Durante un primer momento es una nube enorme, gris, casi negra y no para de soltar rayos, pero al cabo de tiempo se va empequeñeciendo hasta casi desaparecer, pero no lo hace del todo.
Seguirá doliendo a veces, quizá siempre pero ese dolor de sentir que te mueres no es para siempre. Y es indispensable aceptarlo cuanto antes y nunca olvidarlo porque cuando estás en ese momento te parece que eso nunca ocurrirá o que no aguantarás el peso de esa nube hasta espera que se haga más pequeña.
I’ll be getting over you my whole life es otra de las frases que ha resonado en mí porque soy un poco masoca pero para canciones catárticas la de All Too Well que escribió Taylor tras la ruptura con Jake Gyllenhaal. Si ya en su día fue todo un himno para corazones rotos, su versión de 10 minutos años más tarde es toda una revenge song con su:
And I was never good at tellin’ jokes, but the punch line goes
I’ll get older, but your lovers stay my age
Que ya sabemos que la pareja actual de Jake es bastante jovecinta. Y es que como dije una vez, la satisfacción de que el tiempo te de la razón es mejor que cagar.
Ojalá la entereza de Taylor para escribir una canción sobre una ruptura traumática y marcarse hasta una mini película, pero revivir traumas no es algo para lo que esté preparada y desvelar ciertas cosas de mi vida privada me dan cierto pavor. Sé que Taylor no ha tenido problema en cantar sobre personas conocidas dando detalles que han desvelado su identidad sin que ella tuviese que dar nombres, pero yo soy un poco imbécil y no quiero que ciertas personas tengan que recibir odio o que la gente se forme una opinión sobre ellas que puede que sí o no, sea la correcta. Porque por muy mal que me hayan tratado a veces, las situaciones y las personas somos complicadas sobre todo en temas de sentimientos y tampoco está bien juzgar.
Pero quizá si no fuese tan buena y tonta ahora mismo sería igual de rica que Taylor Swift.


Deja un comentario