
Todos conocemos la historia del enamoramiento entre Colin Jost, uno de los guionistas de Saturday Night Live, y Scarlett Johasson, estrella mundial y una de las invitadas a presentar el conocido programa o Pete Davidson y Ariana Grande. Este, digamos, es el punto de partida de Romantic Comedy de Curtis Sittenfeld.


Sally es una de las guionistas del programa The Night Owl, un programa de sketches con actuaciones musicales que suelen presentar celebridades cada semana. Desde un primer momento sabemos a qué programa real hace referencia por los detalles que da. Noah Brewster, uno de los músicos más populares del momento, no solo actuará en el TNO sino que también hará de anfitrión. Sally tiene una idea: tras la noticia de que su compañero y amigo Danny se ha comprometido con una celebridad a la que conoció en el programa, crea la «Regla de Danny Horst».
Esta regla establece que siempre serán los hombres mediocres los que conseguirán el amor de una mujer inalcanzable y nunca ocurrirá al contrario. Sally quiere crear un sketch con ese concepto donde en el caso de que un hombre famoso, guapo y de éxito quiera tener una relación con una mujer corriente, sea inmediatamente detenido por las fuerzas del orden.
Este punto de crear una ley sobre el funcionamiento de las relaciones me ha recordado a la película de Ashley Judd Someone like you donde ella creaba la teoría de la vaca vieja. Además esta película también estaba situada en un programa de televisión.
La primera parte del libro se estructura conforme a cómo se graba el programa, con la presentación de los pitches, las escrituras de los sketches, ensayos, grabación y la fiesta posterior. Durante este proceso, donde Sally centra la mayor parte de su vida en el trabajo, iremos conociendo a los personajes cada vez más y veremos cómo Sally y Noah acercan posturas.
Sally que está convencida en que su regla es real, no se imagina ni por un momento que pueda surgir algo con Noah. Sus inseguridades y su rechazo a ciertos elementos de las comedias románticas puede que le jueguen una mala pasada.
La relación de ambos y el resto de personajes te ganan pronto. Los diálogos son ágiles e ingeniosos como una comedia romántica clásica donde Sally siempre tiene algo perfecto para decir aunque meta la pata, es guionista cómica al fin y al cabo.
Dos de las cosas que más me gustan son el stand up comedy y las comedias románticas, por lo que este libro lo he disfrutado muchísimo. Además de la parte más divertida toca temas más serios y algunos aspectos donde el amor se ve de verdad y que las comedias románticas no suelen contar.
Ahora solo pienso en que ojalá adapten la historia. Netflix, ponte las pilas.

Deja un comentario