Como esta tercera temporada de Bridgerton se iba a centrar en el personaje de Penelope interpretada por Nicola Coughlan (soy súper fan de su personaje en Derry Girls), me he lanzado a ver la serie, y bueno, enganchada. ¿Qué ha pasado con lo poco que me gustan a mí los romances de este tipo?
NO HAY SPOILERS
Quizá yo me esperaba algo del estilo de After, pero en serie de época, pero aquí las relaciones son más parecidas a las vistas en las novelas de Jane Austen. Y si alguien sabe hacer personajes masculinos dignos de admiración y que tiran todo tu cinismo por la ventana es Jane Austen, y al parecer también Shonda Rhimes.
Y es aquí dónde llega la female gaze, o mirada femenina, para explicar cómo estos personajes masculinos están escritos desde una óptica y sensibilidad femenina. Aunque este término se relaciona sobre todo a pensamiento feminista, también se puede aplicar a otro tipo de historias. En este caso me gustaría comparar la visión de los personajes masculinos de Bridgerton con el tópico de la manic pixie dream girl que suele protagonizar las historias románticas protagonizadas por hombres.
Mientras las manic pixie dream girls son personajes un tanto peculiares y extravagantes, los personajes masculinos de Bridgerton son bastante realistas. Anthony Bridgerton puede llegar a ser un capullo de manual, sigue sus propios intereses, mete la pata a sabiendas de que lo que hace es un error y tarda muchísimo en reconocer errores (en la vida real, hay algunos que ni lo reconocen). No es un personaje ideal y juega mucho al tropo de fron enemies to lovers. Cae mal a pesar de todo lo guapo que es, pero entonces gracias a los flashbacks descubrimos cosas de su pasado y de por qué su conducta es como tal. Empatizamos con él.

La mirada femenina es que a veces cuando conocemos de verdad a alguien es cuando le queremos, da igual a veces hasta su atractivo (aunque no vamos a negar que en esta serie no hay nadie feo). Yo ya conocía la fanbase de Jonathan Bailey y ahora viendo la serie, no ha sido hasta la segunda temporada cuando me he enamorado de Anthony y ha sido a través de la mirada de Kate. Lo interesante además de comparar con las manic pixie dream girls es que estos personajes masculinos son mucho más que lo que representan para las protagonistas. Las manic pixie dream girls están para salvar al protagonista y ya está, aquí ellos funcionan como personajes propios.
Siguiendo con el ejemplo de Anthony le tenemos no solo buscando esposa, sino lidiando con el rol de vizconde después de la muerte de su padre, intentando cuidar y proteger a su familia y manejando la fortuna familiar y facturas. Tiene todo un arco de personaje más allá de sus ambiciones o no románticas. Necesitamos todo eso para poder empatizar con él y enamorarnos, mientras que en el caso de películas con manic pixie dream girls siempre vemos la idealización de estas a través de la mirada del personaje masculino y pocas veces vemos la realidad.
Aunque en el caso de Manic Pixie Dream Girls se suele mencionar a Zooey Deschanel en 500 Days of Summer, yo creo que aquí se trata precisamente de un mensaje de «¡ojo, que esto es un espejismo!», pero sí que hay otro personaje que me chirría muchísimo y es el de Di que sí con Jim Carrey. Es una comedia absurda, pero representa muy bien todos los tópicos de este tipo de personajes.
Todo esto para decir que me he enganchado a los Bridgerton y no me lo he visto venir. Ya hablaremos cuando llegue la nueva tanda de episodios.

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