¡Pero que me está encantando esta mierda! Estoy dentrísimo de la relación de Ruby & James y si esto me llega a pillar de teenager ya te digo yo que el enganchón con Maxton Hall era fuerte y duradero… pero ay… amores verdaderos, true love, solo hay uno (bien que lo sabe Pacey y su barco que fue destrozado en aquel capítulo de Dawson Crece que era como La Tormenta Perfecta pero con teenagers y tramas de amoríos). En cualquier caso, que ME ESTÁ FLIPANDO Maxton Hall, que me parece un seriote, y que si el primero era bueno, y el segundo sólido, este tercero es LA LECHE EN VINAGRE. ¡Vamos al lío! (siempre hay que meter un primer párrafo de puro relleno; esto es internet, amigos).

En este capi, Ruby sufre el síndrome de la Cenicienta al perder todas sus ventajas de «niña rica por un día» cuando el estúpido padre de James (¡es estúpido ese señor!) le viene a decir que es una choni de barrio y que se quite el vestido de su colección de vestidos Beaufort (la familia de James saca su pasta de la ropa y complementos pijos)… y luego la chica culpa a James en plan «querías ridiculizarme» y él que no, y ella que sí, y medio discuten… pero luego hay un ARRIMAMIENTO IN THE DISCOTEQUE… ¡¡Ay el arrimamiento en la discoteque!! ¡¡Vibro solo con recordar a Ruby & James bailando, flirteando, gozándoselo con The Weeknd atronando y las luces bañando sus cuerpos!! (Son los dos muy guapetones y con carisma, qué bien elegidos están ambos; ella es una crack, llora con una convicción arrasadora, espero que no use el truco de Joey Tribbiani para llorar).
Tras el arrimamiento in the disco pasan varias cosas, pero yo me quedé como flotando, al igual que Ruby… ah, sí, ya me acuerdo: momento humillación teen 100%, uno de los colegas malotes de James tira a la pobre Ruby a la piscina (¡¡imbécil!!) y James que se tira de cabeza a rescatarla como un ALL AMERICAN MALE HERO… solo que es alemán y están en Oxford, mira, no sé, a mí este megamix tropos yanquis, emplazamiento inglés y chicos alemanes me está petando la cabeza.
¿Lo mejor de todo? Están retrasando el primer beso de estos soul mates germanos todo lo que pueden y más, y eso es lo más grande. Que lo hayan conseguido en este episodio, con todas las chances que tuvieron James y Ruby de explorarse sus respectivas tráqueas, me parece para aplaudir. Mejor que lo de la avispa de Scully. ¿O eran abejas? Mira, yo ya no sé. Esta serie es un pepinaco bueno. Híper-recomendada, híper-juventud, híper-todo. Mmmmmmmmm The Weeknd…

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