Estuve hace poco en Londres y pude disfrutar de la denominada The Friends Experience: London (qué suerte tienen estos ingleses de que rodaran allí unos capítulos… todos menos Lisa Kudrow, que se quedó como una campeona en suelo yanqui). Os voy a contar qué me pareció y si merece la pena dejarse los cuartos en esto, como ya hice con el musical de Friends, por si en el futuro deciden hacer más “experiences” en otras ciudades de vuestro interés (ya se ha hecho, actually, en España, pero no sé si exactamente igual que esta):

Empecemos por lo más importante: sí, merece la pena gastarse los dineros. La recreación de los sets de la serie es milimétrica: el apartamento de Joey & Chandler (Eterno Matthew Perry), el de Monica & Rachel, el Central Perk con el teclado/guitarra para Phoebe/Ross… ¡hasta Abracín, el peluche de Joey! Todo clavado. ¿El mejor de todos? Mmmm, el rellano entre apartamentos con el trozo de cheesecake en el suelo. Una niña de unos 12 años, mega-fanática de la serie (esos padres han hecho un buen trabajo), estaba LIVING con el trozo de tarta. Ya no se dice living, ¿no?

Lo mejor, sin embargo, es la “experiencia” en sí, que no es el recorrido por el que ves clips de la serie, el vestuario original de los personajes o los planos y guiones originales, sino la posibilidad que te dan de “meterte” en la serie mediante recreaciones de localizaciones: puedes hacerte fotos encima del galgo en el que Chandler entró triunfador tras ganarles el piso a las chicas en la Ronda Relámpago, puedes posar asomándote a la puerta con una cabeza sobre otra (el efecto es más divertido para los grupos de cuatro, pero con dos personas -como fue mi caso- también funciona) y, para mí la estrella de las recreaciones: puedes hacerte una foto sosteniendo el infame sillón que Ross tuvo que devolver a la tienda porque no había “pivot” que metiera aquello por el poco espacio que había (sé de buena tinta, por vivencias personales recientes, lo que es intentar un pivot para sacar un sofá y que no te salga).

Todos estos posaditos van fast & furious: los fotógrafos de la experiencia te piden un código QR que te dan a la entrada y te van sacando instantáneas en varios sitios del recorrido… al final ves todas las que te han hecho en un monitor y eliges las que quieres que te impriman para llevarte a casa (como se hacía (¿se hace?) en los parques de atracciones en sus montañas rusas/lanzaderas estrella). La verdad es que esto es ya un pelín pasarse de caro (pagamos por cuatro fotos más de 30 pounds, nos vimos obligados a dejar dos o tres realmente buenas porque era ya un atraco aquello -The Friends Hurto Experience-).

Por supuesto que te dejan hacer todas las fotos que quieras y más con tu teléfono móvil, eres absolutamente libre para avanzar y retroceder por todo el recorrido y para hacerte un photo-book si quieres, pero en estos puntos determinados del recorrido que he comentado si no te haces la foto “profesional”, te la pierdes. Y es que hay mucha gente y lo tienen montado de manera que sí o sí hay que pasar por caja. Ojo, también puedes no pagar ninguna foto oficial y te llevas un ramillete estupendo de fotos en tu móvil: posando en la barra del Central Perk, en el sofá de la fuente, junto al disfraz del Armadillo Navideño, etc.
En resumen, una experiencia muy currada que puede durar cosa de una hora, que vale cara (pagamos unos 50-60 pounds por persona) pero con la que sales con una sonrisa en la cara y con unas ganas locas de volver a ver la serie. Yo la recomiendo.

Lo mejor: No echas nada en falta, es una experiencia completa para todo el que sea fan de Friends (¡hasta Janice sale narrando un vídeo de “presentación”!), además todo va rápido y sin problemas, pese a la mucha gente que hay tienes tiempo de sobra para posados, fotos y paseos. A título personal, lo mejor fue la foto que hice del guión de “Six of One”, el piloto de la serie firmado por todos los actores cuando la serie iba a llevar ese horrible título.
Lo peor: Que los actores no hayan grabado un par de minutillos para esto en plan “enjoy the experience, unagi”.

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