Está de moda odiar a Blake Lively. Ya os hemos hablado de toda la polémica que surgió a raíz del rodaje de Romper el círculo (It Ends with Us) y el enfrentamiento entre la actriz y Justin Baldoni, actor y director de la película.
Las críticas hacia Blake por su comportamiento superficial durante la promoción, los comentarios que insinuaban que quiso tomar el control de la producción, y la posterior denuncia de ella acusando a Baldoni de acoso y de organizar una campaña de difamación, han generado un gran revuelo.
Esto se ha convertido en un cruce de acusaciones entre ambos, y los usuarios que pululan por la red parecen haber dictado ya un veredicto, a pesar de que el juicio ni siquiera se ha celebrado. Blake miente, y su castigo debe ser desaparecer de la escena pública.
¿Quién tiene razón en todo este embrollo? La verdad es que, tras leer las acusaciones de ambas partes y las pruebas —o la falta de ellas—, prefiero que esto lo decida un juez, y que la esfera pública, tanto usuarios como medios, deje de ejercer de defensora o verduga de dos personas privilegiadas que ya cuentan con un gran plantel de abogados.
Ahora bien, ¿creo que el machaque que está recibiendo Blake Lively es exagerado? Sí, exagerado y desproporcionado. Sobre todo porque implica que otras mujeres que quieran denunciar situaciones similares se lo piensen dos veces: si Blake Lively está sufriendo todo esto, ¿qué les espera a personas con menos poder y visibilidad?
Hay muchos temas más serios e importantes, y personas que verdaderamente están destrozando el mundo que conocemos y que necesitan más nuestra atención.

Dicho esto, se ha estrenado Another Simple Favor, la secuela de A Simple Favor, donde Blake Lively y Anna Kendrick retoman sus papeles de Emily Nelson y Stephanie Smothers. Por supuesto, los medios y usuarios han intentado crear la narrativa de otro enfrentamiento entre las actrices, pero su director, Paul Feig, ha negado rotundamente que haya sido el caso.
Actualmente, ambas actrices están en plena promoción de la película, y los comentarios parecen indicar que la gente sigue molesta con que Blake aparezca en cualquier sitio, aunque sea por motivos profesionales. La gente quiere que ella y Ryan Reynolds desaparezcan, ¿no es un poco exagerada esta “cancelación”? Es cierto que Blake, que había guardado silencio durante bastante tiempo sobre el tema Baldoni, está aprovechando la ocasión para hacer algún comentario (mal aconsejada por sus publicistas, seguramente, porque no parece estar teniendo buena repercusión).
Y creo que está mal aconsejada porque se va a hablar más de eso que de la propia película. Y Another Simple Favor no está nada mal: es tremendamente divertida, mantiene sus giros alocados y, sin duda, tiene unos grandes personajes. Lively y Kendrick tienen una química increíble y parecen nacidas para interpretar estos papeles. Me da igual si odias a Blake Lively: es imposible no obsesionarse con Emily Nelson.
Another Simple Favor es una secuela digna, y puede que, gracias a esa química de personajes, estemos ante una posible trilogía. Eso sí, conocidos ya los trucos, es cierto que no sorprende tanto como la primera película, que fue todo un descubrimiento. Es una pena que muchos se cieguen por la antipatía hacia Blake y menosprecien su talento como actriz, porque con Emily Nelson nos ofrece una “villana” deliciosa.
¿Creéis que la polémica entre Lively y Baldoni va a perjudicar a Another Simple Favor?
Tenéis la película disponible en Prime Video

Deja un comentario