¡Qué me gusta una serie teenager! Una chica perdida por los pasillos del instituto buscando la clase de «álgebra» mientras suena la última canción pop de moda, una fiesta en la que hay una humillación pública y una conexión romántica inesperada y la revelación de un secreto y… ¡¡todo esto es lo que más me gusta de la vida!! LO QUE MÁS. Y si todo esto está en una serie, pues se dice, y se celebra, y se abraza mú fuerte porque me espera un nuevo enganche teen como no lo tenía desde la (excelente) Maxton Hall; estoy hablando de Motorheads, la nueva serie adolescente de Prime Video que mezcla coches de carreras con drama juvenil y que, quién me lo iba a decir, empastan ambos mundos que da gusto (¡sabía que con Ryan Phillippe en el póster no podía fallarme!).
Motorheads va de una familia (sin el padre) que se muda a casa de su tío, el amigo Ryan Phillippe. Allí, en un pueblo entregado a los coches y esas cosas, los chicos intentan encajar en un nuevo instituto y una pandilla de amigos un poco cerrada y un poco, cuál es la palabra, ah, sí, BULLY. Además, los dos hermanos «protas» del show deberán enfrentarse al misterioso pasado de su padre ausente y, por supuesto, a esas hormonas locas que no veas cómo se ponen. Los adultos no molestan y los chavales me han parecido que no solo son buenos actores, es que además tienen carisma (los que deben tenerlo), así que contentísimo en el tema actuaciones. Además, el piloto está rodado con muy buen gusto, las canciones entran fast & furious (wink-wink), hay alguna puesta de sol bonita, y el guión está más que aceptable: mucha exposición, quizá demasiada, pero luego la cosa fluye bien entre los chavales y están bien dibujados los personajes en apenas 50 minutos: la sensible, el bully, el rebelde misterioso (¡un aire a lo Jared Leto circa Teen Years! ¡Sí lo digo!), el pardo bazán, la popular, la amiga tímida… están todos.
No sé quién es nadie del reparto porque soy ya muy mayor, pero el chico prota salió en Love Victor y ella en Freaky, buenos referentes in my book. Me ha parecido una serie modélica en cuanto a que, tirando de todos los tópicos de estas series (y que no falte ninguno, por favor), los ha empaquetado de forma divertida y fresca. Tiene vibes de la primera One Tree Hill, alguna cosilla dawsónica (poca) y mucha, mucha gasolina en el depósito. Presiento 10 capitulitos redondos. ¡A por ellos!

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