Ya os comentamos en el blog que Allison Mack, la actriz que interpretaba a Chloe Sullivan en Smallville, iba a participar en un podcast donde explicaría por primera vez todo sobre su implicación en la secta NXIVM. Los dos primeros episodios ya están disponibles de forma gratuita en plataformas como Spotify, y si os suscribís al podcast podéis escuchar el resto por adelantado.
Ya me he escuchado estos dos primeros episodios, de los que se han hecho eco los principales medios de comunicación. Una de las cosas que más ha llamado la atención es que Kristin Kreuk fue quien introdujo a Allison en NXIVM, algo que en realidad se sabía desde hace tiempo. En TikTok ya publiqué un vídeo hace unos meses hablando de ello.

Kristin Kreuk siempre ha comentado, especialmente durante la época de Smallville, que tenía dificultades para relacionarse debido a su timidez. Tom Welling y Michael Rosenbaum han explicado varias veces cómo, durante el rodaje, Kristin se pasaba las horas leyendo, lo que a veces daba la impresión de que no quería socializar. Con el tiempo entendieron que simplemente era su personalidad. A día de hoy, casi todo el cast de Smallville continúa muy unido.
Kristin entró en NXIVM para hacer talleres de autoestima, recomendados por su pareja de entonces. Dentro del grupo llegó a participar en cursos de autoayuda e incluso fue coach en algunos de ellos. En redes se ha recordado estos días que tanto Kristin como Allison llegaron a hablar públicamente de estas experiencias, incluso con fans, en eventos apoyados por la cadena The CW.
Una parte del fandom ha criticado especialmente a Kristin por no haber recibido ninguna condena, señalando que uno de los talleres dirigidos a chicas menores se llamaba Sexy 7, un nombre claramente problemático.
Cuando Allison Mack fue detenida, Kristin Kreuk ya fue investigada. Publicó un comunicado admitiendo haber formado parte del grupo durante ocho años, pero asegurando que nunca vio ni participó en actividades delictivas. Se marchó antes de que NXIVM revelara su verdadera naturaleza. Allison, en cambio, se quedó y llegó a convertirse en una de las líderes.

Años después se descubrió la existencia de DOS, un subgrupo secreto dedicado al tráfico sexual en el que mujeres eran marcadas con las iniciales de Keith Raniere y, presuntamente, también las de Allison Mack (aunque ella lo niega). A la vez que explotaba el caso, HBO estrenaba el documental The Vow, donde víctimas de la secta intentaban reunir pruebas para desmantelarla.
En The Vow se relata la participación de Allison, pero ninguna víctima menciona a Kristin. Fuentes anónimas que estuvieron dentro confirman que Kristin no tuvo relación con esos actos, entre otras cosas porque DOS era una estructura privada dentro del propio culto.
En estos dos episodios de Allison After NXIVM se explica cómo alguien como Mack pudo acabar implicada. Aunque a veces puede parecer que el podcast la victimiza, es cierto que en sectas como esta es frecuente encontrar personas que han sido a la vez víctimas y agresoras. Mack era vulnerable: arrastraba inseguridades, se sentía perdida y venía de una relación tóxica. Era un perfil fácil de manipular.
Aunque algunos aspectos de NXIVM le parecieron extraños, fue entrando cada vez más en ese mundo donde Raniere se vendía como el hombre más inteligente del mundo. El nivel de manipulación fue tal que su propia madre reconoce que Allison era insoportable en aquella época: contestaba siempre con frases aprendidas del líder.
Su implicación en DOS comenzó cuando, buscando “ayuda” para sus problemas de intimidad, relacionados con la sexualidad, Raniere le dijo que la única forma de superarlo era manteniendo una relación física con él. Poco a poco, esta relación se intensificó. Raniere tenía una relación abierta y convenció a Allison para ver esos encuentros con otras mujeres como “un método de ayuda” y para reclutar a más miembros.
Allison admite su culpabilidad en estos hechos. Aunque el discurso del podcast es benevolente por momentos, es importante analizar qué la llevó hasta ahí, porque sirve como advertencia sobre el funcionamiento de las sectas. Su vulnerabilidad no la exculpa, pero sí ayuda a entender cómo pudo acabar participando en crímenes tan graves.
En lo que llevo escuchado no se vuelve a mencionar a Kristin más allá de su amistad con Allison durante el rodaje de Smallville. En redes algunos fans critican que Kristin estuviera ocho años dentro porque no creen que desconociera que NXIVM era una secta. Pero hay que recordar que nadie entra pensando que está en una secta. Bethany Joy Lenz lo escribe claramente en su libro Dinner for Vampires: estuvo casi toda su vida dentro de una, y aun así no lo veía. Sus compañeros de One Tree Hill lo sospechaban, Tyler Hilton incluso se lo dijo, pero ella lo negaba porque los consideraba familia.
Y por cierto: Kristin Kreuk ya fue investigada por el FBI. Tú, desde casa, leyendo un foro de 2005, no vas a resolver un caso federal. Eso solo pasa en los documentales de Netflix.
En los próximos episodios, algunos medios ya han adelantado que se hablará del marido de Allison Mack, Frank Meeink, ex neonazi que cumplió condena entre otras cosas por secuestro. Según se cuenta, se conocieron en un parque para perros y conectaron por sus experiencias en prisión y sus deseos de cambiar de vida. Personalmente, dudo que Meeink no supiera quién era Allison, dado lo mediático del caso. Él, por su parte, no esconde su pasado: es autor del libro Recovering Skinhead: On Leaving Hatred Behind.
Y hasta aquí, en resumidas cuentas, lo que se ha contado en estos dos primeros episodios.
Algunos fans desean que Allison participe en Talk Ville o en Inside of You, pero no tengo claro que Michael Rosenbaum esté por la labor después del incidente que tuvo con ella en su casa. En Twitter he leído que Michael y Tom han bromeado con invitarla, pero me he visto todos los episodios del podcast y jamás he oído nada parecido. Ambos se han limitado siempre a hablar de su faceta profesional y de su personaje, evitando mencionar su vida personal.
En Inside of You, Michael sí ha hablado un poco más del tema. Admite que era consciente de que Allison estaba metida “en algo raro” y llegó a bromear con que parecía una secta, pero nunca imaginó la magnitud del asunto. Algunos actores de Smallville, como Laura Vandervoort, comentaron que Allison intentó animarlas a unirse, pero no pudieron permitirse el coste de los talleres. Laura reconoce que, con la forma en que se lo vendían (cursos de autoestima), podría haber caído perfectamente.
Teniendo en cuenta que Michael ha entrevistado tanto a Laura como a Sarah Edmondson, una de las víctimas de NXIVM, no tengo claro que quiera entrevistar ahora a Allison.

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