Maxton Hall: Recap 2×03 Emotional Rollercoaster

Empieza la cosa con James recordando un suceso trágico de su infancia (a ver, tampoco es pa’ tanto: es su castrador padre diciéndole que ni se le ocurra llorar en público después de que un chaval le suelte una yoya jugando al criquet -primero criquet, luego lacrosse, ¿para cuándo la petanca?-) para decirle a su terapeuta que ahora que es adulto quiere dejar de reprimir sentimientos, dirigir su vida, digievolucionar… que quiere cambiar, vamos. Para mejorar como persona, claro, ¡pero sobre todo para recuperar a Ruby! Priorities!

Clases de dos. Imposible sacar la chuleta, te pillan.


Una tal May, asistente de Alice Campbell (una señora que debe ser muy famosa sobre todo en su casa a la hora de comer), se conecta por videollamada para hablar con Ruby, que esta semana anda en líos de organizar las compras de nosequé de la tal Campbell, que debe ser… ¿algo de beneficiencia? Mirad, en cada episodio le dan una «misión» a Ruby que esta debe desempeñar a modo de tarea extraescolar: organizar un baile de gala, montar una cena de alto copete, recaudar fondos para luchar por los derechos de las ballenas, escalar el Everest haciendo el pino puente… cada semana una cosa distinta. Lo hacen o para rellenar metraje o para darle a Maxton Hall un barniz de Gossip Girl, que era muy temática en sus fiestas/galas de cada final de episodio. También vale para que secundarios como Harry Potter (seguro que este amigo que bebe los vientos en secreto por Ruby tiene nombre, pero si le llamo Harry Potter todos sabéis a quién me refiero) tengan algún minuto en pantalla. La actividad extraescolar de esta semana, que puede que venga ya del capítulo anterior porque eso de «Fragile Hearts» me suena pero como que me da un poco igual, es tan aburrida y larga que le quita al episodio la pujanza que tenían el 2×01 (magnífico arranque de temporada) y el 2×02 (estupendo after-match).

La orla, esa noble tradición


Se titula «Montaña rusa emocional», pero es la cosa más sosa que han hecho nunca en Maxton Hall. Quitando un emotivo discurso final de James (que enlaza directamente con el flashback inicial), el 2×03 apenas tiene nada que ofrecer. Más James & Ruby, más Lidia con su super-secreto, más fiestuquis con escándalos; y menos perder el tiempo, por favor. ¡Que se supone que las series adolescentes de ahora podéis darnos ocho horas de puro drama y prescindir de rellenos, que se note!

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Blog de WordPress.com.

Subir ↑