Maxton Hall: Recap 2×05 Deceptive Lightness

El padre de James (recordemos que es un señor malísimo) vuelve a casa antes de tiempo y casi pilla a su hijo y a Ruby con las manos en la masa… si no fuera porque Lydia, la hermana de James, le ofrece un té calentito al padre en un movimiento de despiste que ríete tú de las misiones disparatadas de Ethan Hunt y compañía. ¡Qué aprendan los de las Impossible Mission Force de la simplicidad y contundencia de un buen té calentito! ¡Infusiones sí, extracciones de listas cayendo desde lo alto de un cuarto bunquerizado no!

Ya no se miran tan mal


Hay que decir que James & Ruby se suman al té (después de vestirse y ponerse «visibles») con el padre y con Lydia y la cosa es un poquito tensa, pero no tanto como podría ser por dos motivos fundamentales: 1) El padre de James decide no comportarse como un capullo integral por diez minutos; y 2) Ruby demuestra lo crack que es al enumerar las razones por las que ha elegido sus estudios y cuál es el destino que desea darle a su vida (¡cuidado, Ruby, que, como dice Mike Tyson, todo el mundo tiene un plan hasta que le dan un puñetazo!). Luego, el padre de James mira por la ventana como una vecina cotilla de los pueblos cómo su hijo y Ruby se dan un beso, o sea, que se entera de que están juntos. Más tarde, este señor deja claro a sus hijos y a la audiencia que ha perdido el oremus cuando se baja al salón en mitad de la noche y se tira al suelo de baldosas para llorar por la muerte de su mujer mientras rompe botellas del alcohol y marcos de fotos y todos los cristales posibles porque esto es una serie. Sigue sin darme pena, pero si Maxton Hall se atreviera a desarrollar a este personaje más allá del arquetipo que representa, sería maravilloso (I’m thinking Jack’s dad in Dawson’s Creek).

Ella no fue preparada para su duelo de esgrima


En una reunión de accionistas de la empresa de los Beaufort, todos abroncan a James por haberse mostrado vulnerable ante los medios de comunicación hace unas semanas (jajajajaja, sinceridad = MAL) y el padre propone un plan conservador (nada de sentimientos y lloriqueos) para recuperar el mercado que parece ser están perdiendo a paladas. Por su parte, Ruby lidia con el hecho de que la tal Alice Campbell le ha quitado nosequé beca… aunque luego la chica entrega corriendo un sobre con una nueva solicitud al cartero y listo. Obtendrá la beca si la carta llega al destinatario. Para lo cual es fundamental que el cartero no sea de SEUR.

En una secuencia de deliciosa maldad junto a la chimenea (al estilo del Lex Luthor de Lois & Clark), el padre de James revisa los chats, las fotos y TODAS LAS COOKIES de su hijo en todos sus dispositivos móviles y no móviles, jajajajaja. ¡Menudo crack el padre, cómo se fija en la foto que se hizo su hijo junto a Ruby en la cama! Esto es «control parental» y lo demás son tonterías. Este hombre realmente odia la relación de su hijo con Ruby.

En la fiesta temática obligatoria del episodio (que está rodada con una fotografía muy bonita) tenemos cancioncitas de pop americano (no alemán), a los chicos disfrazados de animales for some reason (no me he enterado, con los anuncios de Prime estoy yo como para echarlo pa’trás) y a Ruby & James discutiendo porque el padre de James puede estar detrás de la no-beca a Ruby (la chica está harta de ese enfrentamiento continuo de padre e hijo que, ahora, le está afectando de lleno a ella). Luego se besan en slow-motion y juraría que hasta levitan.

Cyril (el amigote de James que tiró a Ruby a la piscina en la primera temporada -NEVER FORGET-) pilla a Lydia dándose el lote con su profesor. Luego la chica le confiesa (al profe, no a Cyril) que está embarazada. Llega a los matorrales Elaine (la «rival» de Ruby por el «corazón» de James) y le dice Cyril que le saque una foto a Lydia y al profesor mientras se abrazan. Ya veremos cómo la usan. Si es que Prime Video nos permite ver los episodios en el futuro y no quedan estos sepultados por sus eternas baterías de anuncios (han metido el último corte cuando quedaba, literalmente, un minuto de episodio).

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Blog de WordPress.com.

Subir ↑