¿Necesitamos un reboot de 13 going on 30? Posiblemente no, pero eso no le va a impedir a Hollywood hacerlo. Jennifer Garner y Netflix han unido fuerzas para este proyecto que será protagonizado por Emily Bader (People we meet on vacation) y Logan Lerman (The perks of being a wallflower).
Nada en contra del cast, pero que el director del proyecto sea Brett Haley quien llevo adaptó a la pantalla People we meet on vacation me echa bastante para atrás, porque creo que lo que menos me funcionó de esta fue, justamente la dirección.
Como recordaréis 13 going on 30 era la historia de Jenna, una niña de 13 años que pide un deseo por su cumpleaños, ser “thirty, flirty and thriving,” y cuando abre los ojos se encuentra en una casa que no reconoce y en un cuerpo que no es el suyo, aunque sí lo es, es el cuerpo de su versión de 30 años.

Jenna es ahora la editora de una de sus revistas favoritas, es una arpía que tiene aventuras con hombres comprometidos mientras su novio buenorro pero con pocas luces, la espera. Tiene un armario de lujo, y la vida que siempre soñó, pero pronto se da cuenta de que hay que tener cuidado con lo que se desea y que obtener todo lo que quieres en la vida puede convertirte en la peor persona que podrías ser.
El volver a sus raíces, a su inocencia, a sus amigos y amor de toda la vida con Matty (Mark Ruffalo) será lo que la salve de esta pesadilla que comenzó como un sueño.




La película es icónica, desde el famoso vestido multicolor, el baile de thriller o la escena de la fiesta de pijamas con love is a battleship de fondo, una comfort movie de manual que nunca pasará de moda, pero ¿necesitamos una nueva versión?.
Si Jennifer Garner quiere traernos a una treintañera en la década actual, solo espero que sea una versión realista.
- Que cuando Jenna se despierte no esté en un gran loft de Nueva York, sino en un piso compartido con cinco personas más, una de ellas que nunca limpia el baño.
- Que en vez de ser editora de prestigio de la revista de moda, esté, con su carrera y dos máster, trabajando de teleoperadora.
- Que su vida se centre en ir del trabajo a casa y de casa al trabajo, porque las dos horas para ir de un sitio a otro no se las quita nadie
- Que en vez de tener un armario con ropa de lujo, tenga todo lleno de bolsas del humana, compre en Vinted como cualquier hija de vecina, y recoja muebles de la calle porque ahora hasta IKEA sale caro.
- Que en vez del novio buenorro, pero tonto y famoso, lo que tenga es una serie de citas interminables con tíos de Tinder que no llegan ni a la suela del zapato.
- Que en vez de acudir a fiestas con gente cool, se pase los fines de semana limpiando la casa o preparando tuppers para llevarlos a la oficina.
- Que cada dos meses tenga pedirles ayuda a sus padres para poder pagar el alquiler
- Que sus planes de formar familia consistan en adoptar un gato porque el único hueco que tenga en casa sea para un arenero y económicamente solo le da para comprar pienso
- Y obviamente, que tenga un bar al que acudir con sus amigas en la misma situación para llorar las penas
Y para cuando hagan 14 going on 40, la historia de cómo con más de cuarenta años se encuentra en la calle teniendo que volver al pueblo a casa con sus padres (los malpensados dirán que hablo de mí).
¿No os parece que esta versión es la que verdaderamente necesitamos? Yo si veo la historia de una chica de 30 años que es directora de marketing, espero que al menos la pongan que está gastándose el sueldo en terapia y enganchadas a los antidepresivos, todo lo demás me va a parecer ciencia ficción.
¿Cómo sería vuestra versión de 13 going on 30?

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