Me he leído un libro de Expediente X de hace 20 años (con sorprendentes resultados)

Me acabo de leer Expediente X: Duendes, de Charles Grant, y aquí estoy yo (nota del editor: madre mía, otra vez este tío) para contaros qué me ha parecido… este libro de bolsillo que estaba cogiendo polvo en casa de mi padre desde hace unos 20 años. Sí, veréis, es que hace dos décadas es cuando Expediente X empezó a publicar sus libros “de historias basadas en la serie, pero que no verás en televisión”. A ver, aclaremos un par de cosas: en primer lugar, no es que la propia serie se publicara a sí misma en papel en un misterio más propio de Fox Mulder y Dana Scully que del mundo editorial (una serie que toma sus decisiones de merchandising y licencias oficiales como ente propio, sin los ejecutivos de la FOX ni hostias, ¡yo sola me basto!), sino que fue la editorial Plaza & Janés la que los publicó en España a partir de 1996, después de pagar su buen dinerito para hacerse con los derechos, que en Estados Unidos ostentaba Harper Collins.

Única cosilla que me ha chirriado de la caracterización de los personajes (¿Scully no empezó como pelirroja en la serie?)


El que me he leído yo es el primero de una serie que abarcó seis entregas más (Viento de sangre, Calcinación espontánea, Ruinas, Anticuerpos, Enfréntate al futuro -novelización de la película-, y Pielen 2024 se publicó además Perihelion en EEUU extendiendo la historia oficial de la serie tras el final de la temporada 11… no pinches en el link si no quieres comerte HUGE SPOILERS de cómo acaba la temporada 11, aunque, bueno, tratándose de Expediente X lo mismo da, recordemos cómo “murió” El Fumador… la primera vez). Y, segunda aclaración: lo de “historias basadas en la serie, pero que no verás en televisión” es exactamente eso, se le dio carta libre a una serie de autores (básicamente, dos: Charles Grant y Kevin J. Anderson) para que se inventaran historias de Mulder y Scully sencillitas, que no contravinieran la mitología de la serie, pero que tampoco la ampliaran, que fueran cosas contenidas, de lectura fácil y rápida, que no complicara las cosas. El objetivo era llevar Expediente X a la “literatura de aeropuerto”… y ganar unas perrillas por el camino, claro.

¡Atados a ese escritorio de por vida, que no se muevan, lo necesito en mi vida!


Expediente X: Duendes está correcta, sin más. La acción se sitúa en algún momento indeterminado de la primera temporada, y la dinámica Mulder-Scully está bien pillada: Scully desconfiaba por un tubo de las teorías locas de Mulder (aquí al hombre le ha dado por los duendes, jejeje) y Mulder, pese a desear que su compañera se suba a la ola de la locura y la especulación salvaje, respeta profundamente la opinión de su escéptica compañera. No había todavía ese afecto incontenible (and may I say love? Yes I can absolutely say LOVE en el sentido más puro de la palabra) que se tendrían con el paso de los años.

¿Te quedaste con ganas de más Expediente X tras el final de la temporada 11? ¿No? ¿Yo soy el único? Venga, hasta luego


Lo que menos me ha gustado de Duendes es, precisamente, el “monster of the week” (por cierto, me han dado unas ganas locas de leer este libro que tengo a medias a saber dónde), que es un poco flojete: la revelación de qué son esos “duendes” no está mal, es muy Expediente X (they stay on brand!), pero sus apariciones y todo lo que hay detrás me han dejado un poco indiferente… salvo las dos primeras muertes, las que detonan la acción del libro, que sí que tienen bastante intríngulis y te hace preguntarte qué leches está pasando (nota del editor: “preguntarte qué leches está pasando” escribe el tipo que dice que el libro le ha dejado indiferente, no te lo pierdas).

Por lo demás, algunos momentos de acción, persecuciones y mucho personaje secundario irrelevante que supongo que sería mandato de la FOX en plan “tenéis a Mulder y Scully, pero a Skinner, El Fumador, el otro y el de la moto me los dejáis tranquilitos”, con lo que el autor se saca de la manga dos o tres agentes del FBI a los que no hemos visto nunca en la serie… y a los que no veremos, puesto que están aquí para ocupar el puesto de los titulares que, por lo que sea, no pueden ser convocados a esta aventura (¡dame una Marita Covarrubias aunque sea, un algo!). La narración es concisa y efectiva, la novela no se hace pesada, pero no hay aquí una prosa que te haga enloquecer, precisamente (y hay muy poquitas descripciones que te enamoren, esto es pura funcionalidad). Personalmente, hubiese agradecido muchos más diálogos entre Mulder y Scully, que son lo mejor del libro (por eso les doy un pase a las temporadas 10 y 11 de la serie, porque me permitieron pasar un ratito más junto a Mulder y Scully, lo demás daba un poco igual… ¡hasta al propio Chris Carter le daba igual, y ahí estaban sus guiones para demostrarlo, sorry, Chris!).


Una cosa que sí está en Duendes, y que es uno de los motivos fundacionales de mi amor por Expediente X (como también lo sería de Urgencias o, actualmente, de The Pitt), es ver a dos profesionales altamente cualificados ejerciendo su profesión con un nivel de excelencia absolutamente acojonante. Ver a gente buena en lo suyo trabajando como auténticos desalmados, honrando su profesión mediante el uso de todos sus conocimientos, pericia, sensibilidad y respeto no solo entre ellos, sino respeto por cómo lo que hacen afectará directamente a otros, me parece algo fascinante. A lo largo de mi vida (nota del editor: bastante longeva ya, tómate la pastilla, Juan) he tenido la inmensa suerte de estar en la periferia de gente con un talento y una determinación tales que solo estar cerca del calorcito que desprenden, aunque yo sea incapaz de generarlo, es una auténtica gozada. Ver a lo sublime flexionar sus músculos es un privilegio.

Se han hecho muchas más traslaciones del mundo X Files al papel, ya sea en novelas Young  Adult, en novelizaciones (la segunda película -que no existe- también cuenta con una) o en cómic a través de la editorial IDW (algunos merecen mucho la pena). Os recomiendo este post para tener una visión completa del tema. Por mi parte, nada más, que rezo cada noche para que el reboot que nos traerá el director de Creed y Los Pecadores merezca la pena; que Mulder y Scully son lo más grande que ha parido madre, y que os dejo un súper-vídeo con momentazos de Expediente X que a mí me tiene dando volteretas. Qué serie, amigos.

Madre mía Scully. Por el amor de Dios.

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