Policías, en el corazón de la calle

Me he pasado este fin de semana haciendo un repaso de algunos episodios de la serie Policías, en el corazón de la calle. Aquella que emitiera Antena 3 a inicios de los 2000.

Lo primero que me ha llamado la atención es cómo es posible que una serie que solo estuvo en antena durante tres años (2000-2003) tenga seis temporadas. Cada una de ella con unos 13 o 14 episodios. Eso es una salvajada y supongo que el ritmo de trabajo sería insostenible.

Otra cosa que he notado es alguna trama parecía que ya la hubiese visto en Urgencias (aunque la palma de calcar tramas de Urgencias siempre se la lleva Hospital Central). Se trata de alguna trama inspirada, y al menos no he notado nada que fuese exactamente una copia palabra por palabra (como pasa con la escena de despedida entre Diego y Lucía en Los Serrano que estaba sacada de Ángel, aunque pensar que en Los Serrano había un fan del Buffyverse me hace bastante feliz).

Se ha criticado mucho cuando se hacen estas cosas, en 7 Vidas también hay algún momento igual a Friends, pero teniendo en cuenta el ritmo de producción es que me parece casi imposible que todo lo que planteases fuese del todo original. Es que seis temporadas en tres años. Eso se lo dices a un guionista de USA y te hace cuatro huelgas seguidas.

No he visto la serie completa porque no tengo ya vida para tantas cosas, y eso que ahora mismo vuelvo a tener tiempo libre, pero sí que he repasado alguna trama que en su día me llamó la atención y quise ver cómo habían envejecido ciertas cosas.

La trama de Nathalie Poza me sigue dejando de piedra, el riesgo que tomaron con ese personaje fue increíble y sorprendente. Quizá sea una de las historias que más se recuerdan de la serie, además de la cantidad de gente que muere. El pobre Carlos (Adolfo Fernández) no gana para disgustos. Su espiral hacia los infiernos es totalmente comprensible, no sé cómo ese personaje sobrevive a todos sus dramas. En ciertos momentos es el Clooney de Urgencias, si a Doug Ross se le murieran todos los pacientes.

Una de las escenas inspiradas en Urgencias (al menos, eso considero yo) es cuando su rollo de una noche muere de una sobredosis. Ese momento para Doug Ross fue el punto de inflexión en que empezó a redimirse y a darse cuenta de que su vida se iba al traste. A Carlos le cuesta mucho más remontar.

Tras las muertes de algunas mujeres de su vida (no sé si esto es spoiler o no, pero no diré nombres aunque la serie tiene más años que el tato), a mí la que más me dolió es la del perro de Pedro (Andrés Lima) en las últimas temporadas. Con la única muerte que he llorado, así que si sois como yo en cuanto veáis una trama de perros que investiga Melanie Olivares, saltad el capítulo.

Y ahora mi personaje favorito. Me dejo atrás muchos porque todos están estupendos y perfectamente interpretados. Es que menudo cast: Josep Maria Pou, Pedro Casablanc, Toni Acosta, Laura Pamplona, Toni Sevilla, Diego Martín, Paco Luque, Lola Dueñas, Daniel Guzmán… Pero tenemos que hablar de Toño (Roberto Mori).

Puede que me identifique con Toño porque es una persona que aparentemente parece tranquila pero está estresado todo el rato. También es un poco mi padre cuando se pone pedante recitando poesía algo que hace para calmar nervios y al terminar la sesión del día cuando los equipos se tienen que poner en marcha (supongo que esos versos finales, que nadie suele escuchar y lo dejan siempre solo, es un pequeño homenaje a la frase de Canción triste de Hill Street de «Tengan cuidado ahí fuera» con la que solían terminar estas sesiones). ¿Qué cuántos años tengo para acordarme de Canción triste de Hill Street? Yo también me lo pregunto a menudo.

Obviando que tengo más años que la peste, sigamos con Toño. A lo largo de la serie solo tiene una trama más destacada, en el resto de episodios participa en las investigaciones como uno más. A veces parece que está como al fondo y aún así me parece uno de los personajes más destacados, además de realista. Las personas tienen varias facetas y no una personalidad inmutable, esto en ficción cuesta representarlo pero Toño es tranquilo a la vez que neurótico, serio a la vez que cómico, antipático a la vez que amigable. Como aquella persona que dices: no al principio cuesta pillarle, pero luego es majo.

En su parte más cómica el tándem que forma con Sebas es el alivio cómico que necesita esta serie entre tanto drama, y toda la parte de las clases de teatro con Toni Acosta son hilarantes, pero cuando más destaca es cuando saca carácter ante los chistes homofóbicos cuando debe lidiar con una paliza que ha recibido su antiguo amigo, Diego (Miguel Hermoso) por ser gay. Hay un momento en el que intenta recitar unos versos a los compañeros que no le escuchan y el grito que mete es como cuando el profe que nunca alza la voz de repente te manda a callar y te quedas de piedra.

Todo ese episodio nos presenta a un Toño distinto porque descubrimos más aspectos de su vida más allá del trabajo, antes solo le veíamos en ese círculo. La amistad que tiene con Diego y su enfrentamiento ante los culpables de la paliza y a sus propios compañeros, llegan a emocionar. No estamos acostumbrados a ver a Toño así. Puede parecer triste que a lo largo de toda la serie Toño solo haya tenido una trama central para él, pero precisamente por eso funciona. Impacta. Las tramas de Carlos por ejemplo, que tiene como tres dramáticas por cada temporada, te llegan menos porque llegado el momento es un poco como: ¡Venga ya, ¿y qué más?! Es que no le puede pasar de todo a la misma persona siempre. Te dan ganas de que deje la serie solo para que el personaje se relaje.

Ahora vamos a ponernos un poco técnicos. ¿Cómo han envejecidos los efectos y las escenas de acción? Aparentemente no me han desentonado. Las explosiones, tiros y demás están bastante bien. Pero sí hay cosas que me han chirriado bastante. Los movimientos de cámara. Se entiende que la forma de grabar pretende reflejar el caos de la vida de estos policías, pero me ha dado dolor de cabeza en ciertos momentos.

Luego hay ciertas licencias creativas de «mira lo que sabemos hacer» que me han sacado por completo como un plano subjetivo de un mensajero dejando una cinta. Esa cita pasa de mano en mano y la cámara está situada en las manos del que la sujeta. Resultado: parece que alguien les está grabando con el móvil. Estuve un rato pensando que era eso (incluso ahora dudo de si me he perdido algo de la trama porque no entiendo ese momento).

Y otro de los experimentos que no entendí es en cierta escena (intento no hacer spoiler) que alguien se cae de un edificio y la cámara empieza a girar sobre ella y a congelarse la imagen. No sé hubiese quedado mejor sin menos inventos que quizá en su día fuera muy wow pero ha envejecido fatal. Esa escena rodada de forma más sencilla quizá sería más recordada.

Y poco más, tenéis la serie en Prime Video y contadnos si os acordáis de ella.

2 comentarios sobre “Policías, en el corazón de la calle

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  1. En mi caso, mi personaje preferido era vera: la más sensata y que muchas veces tenía razón, sobre todo en lo relativo a Jaime. Me gustaba el tándem de ella con jaime y con Toño, con éste creo que si hubiera habido más temporadas los hubieran acabado liando.
    Sobre tramas: yo recuerdo impactante el último capi de la primera, toda la trama de Nerea, que estaba muy bien llevada algo que no pasó con la de la 4, la trama de la snuff-movie de Vera y la del asesino de polis.ç
    Sobre los efectos especiales: creo que se nota que han pasado 20 años, aunque en las tramas me parecen actuales. Aunque se nota el paso de los años: vera a jaime en vez de hablarle de violación le dice que se acostó con el tío que la violó.

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