Smallville: Te quiero y te odio, pero te quiero

Smallville lo fue todo para los seguidores de Superman cuando Superman Returns (primer reboot en cine del personaje de los tres que ha habido) no era más que otro de esos proyectos que seguro iban a cancelar. La serie de la WB, y luego de la CW, remezcló la mitología del superhéroe de DC añadiéndole hábilmente drama adolescente 100% dawsónico y unas gotitas (bueno, litros de gotas) de misterio y monstruos a lo Expediente X; y la mezcla le quedó de rechupete. Ahora bien, en 10 temporadas hay tiempo de sobra para emocionar a los fans… y para hacer que se lleven las manos a la cabeza, he aquí tan solo algunas de las cosas que me hicieron, y me hacen, dar volteretas con Smallville.


El caso Chloe Sullivan

El problema de que Allison Mack perteneciera a una secta (además del evidente problema en sí de 1) Pertenecer a una secta chunguísima; y 2) Dañar, quizá de manera irreparable, a decenas de víctimas), es que todo lo que hizo la actriz en la serie parece haber sido borrado, ¡hasta creo que han retirado al personaje de Chloe del canon de Superman (llegó a aparecer en los cómics)! Revisando Smallville solo puedo decir: es alucinante lo que se sacrifica por Clark y lo que le ayuda durante todas las temporadas, anteponiendo prácticamente siempre las necesidades de CK a las de su propia vida, ¡menuda tipa la Chloe! En un universo alternativo, ella sería la protagonista de Smallville. Personajazo muy necesario en la mitología de Superman (la amiga también un poco freak que le comprende) y, respecto a la labor interpretativa de Allison Mack, creo que es la mejor actriz de toda la serie junto con John Glover (Lionel Luthor). Hala, ya lo he dicho; cuando le dan algo más que hacer que ser la sidekick de Clark, siempre está a la altura, ya sea en aquel capítulo donde era básicamente Morfeo de Matrix, cuando se marca un baile bien agarrao con Jimmy Olsen en aquel donde se espiaban mutuamente en secreto, o poniéndose en la piel de enamorada torturada del bad boy Doomsday que no quiere dañar a su prometido. Siempre excelente la Mack, tenía que decirlo y lo dije. Ahora bien, su arco de redención personal (escuchad su podcast con Michael Rosenbaum) no me lo trago. He visto 300 documentales sobre su secta (vale, tres), sé lo que me digo.


El póster promocional

Nunca he soportado que usaran la silueta de Brandon Routh en Superman Returns para uno de los pósters promocionales de Smallville… ¿Se supone que Tom Welling iba a mutar en Brandon Routh, ese era el destino del héroe, metamorfosearse en otro señor? Obviamente, los no frikis de Superman no se fijarán en una nimiedad así, pero teniendo en cuenta que ESA fue la primera foto oficial de Superman Returns, la del nuevo actor en pose heróica con el nuevo traje (que cada vez me gusta más -de hecho a los de Smallville les gustaba más que a mí porque lo usaron como el traje oficial de Superman en las últimas temporadas-), para mí era imposible no verlo. ¿Tanto costaba currarse otra sombra?


Las nuevas aventuras de Lois & Clark, las nuevas aventuras de Superman

Que las dos (¿tres?) últimas temporadas de Smallville son un remake de Lois & Clark lo saben hasta los hijos de Dean Cain, que no sé si tiene hijos y tampoco tengo especial interés. En otro momento podríamos analizar si es mejor el remake que el original, pero la dinámica de Lois y Clark trabajando en el Daily Planet con Clark haciendo salvamentos (como, ejem, The Blur) era básicamente la misma serie con otros actores. Tras la marcha de Lex al final de la séptima temporada (Tess Mercer -nombre que mezcla el de Señorita Tessmacher y Mercy Graves, creo- y Cassidy Freeman lo hacen genial, pero la marcha de Lex es una ausencia que se nota en cada capítulo de los tres últimos años), la serie hubo de reformatearse y dio con una solución intermedia entre su política del no flights no tights (que dictaba que la serie acabaría cuando Clark se pusiera el traje por primera vez) y ver a Superman rescatando gatitos: todo era Superman, Daily Planet, Lois y Clark moonlighting a tope y luego hablando de boda, Clark Kent con doble identidad y ya salvando a la peña como segundo curro oficial… pero aún no «Superman», eso le llevaría un tiempo, hasta que…


Lois crea a Superman

Ojalá una adaptación al cine de Smallville, así te lo digo. Hay algunos remiendos que hace Smallville a la mitología de Superman que me flipan tantísimo que solo puedo desear que algún día los incorporen a una película del personaje. El primero sería el de Lois ayudando y, finalmente, creando la identidad de Superman para que Clark pueda dedicarse a salvar a la gente de una santa vez sin tener tanto miedo a que descubran su secreto. Antes de esto está lo de las llamadas secretas (¡¡recuperan la mítica cabina de teléfonos!!) de The Blur a Lois con distorsionador de voz, el gafas sí o gafas no, cuál es la identidad secreta: Clark o Superman, cómo llevar una vida en pareja junto a Lois sin ponerla en peligro si CK decide incorporar un «personaje» a su vida diaria… en serio, locurón lo bien que llevan esto (quizá estiraron el chicle demasiado, pero hay hallazgos geniales).


Homenajes chachis

Cuando Dean Cain aparece en Smallville como un villano que peleará al final del episodio con Clark (y será derrotado, como mandan los cánones), ¿sabéis qué nombre le dan a su personaje? ¡Curtis Knox, o sea, CK! Les beso los pies a los guionistas, tontería máxima que me arrancó una sonrisa de oreja a oreja. Teri Hatcher hace de madre de Lois. Helen Slater es la madre kriptoniana de Clark. Christopher Reeve, grande entre los grandes, el único Superman en mi corazón, dio vida al doctor Virgil Swan que ayuda decisivamente a Clark a descubrir su legado kriptoniano. Margot Kidder como old flame del doctor Virgil Swan, ejem ejem… Terence Stamp se tiró 10 años marcándose speeches amenazadores contra su hijo desde la Fortaleza de la Soledad dando vida (aunque fuera solo como actor de voz), curiosamente, a su mayor enemigo en las pelis de Donner: su carcelero, Jor-El, el padre de Kal-El. Annette O’Toole, por supuesto, mamá de CK en la serie y Lana Lang en Superman III. ¡Hasta Marc McClure (Jimmy Olsen) tiene un capítulo la mar de interesante! En fin, que así podríamos seguir todo el día. Smallville siempre ha sido extraordinariamente respetuosa con las películas/series del personaje y todos los actores que han contribuido a darle brillo a su mundo en la pantalla, grande y pequeña. Y, por eso, y por mil motivos más (juntar drama teen con un superhéroe que es mi personaje de ficción favorito being the first one), a Smallville siempre la querré. Por mucho que se saque episodios de la manga donde Pete Ross se convierte en Mister Fantástico al masticar chicles de kriptonita. Ay, madre.

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